SAMABK empezó como un trabajo de 3º de ESO
La primera idea de la marca no nació en una oficina. Apareció en un trabajo de economía del instituto.
//Una idea dentro de un trabajo de clase
La primera idea de una marca apareció cuando Samyel Benker estaba en 3º de ESO. Formaba parte de un trabajo de economía. En ese momento todavía no existía la SAMABK que hoy tiene una web y un catálogo: había una idea que empezaba a tomar forma.
Antes de ese nombre hubo otros pasos. Samyel llamó SABE al primer proyecto, y más adelante el nombre pasó por Sama.bk. La marca actual guarda parte de ese recorrido en su propio nombre.
//La creatividad ya estaba ahí
Samyel dibujaba desde pequeño. Sus padres alentaron esa creatividad y, durante una etapa, le interesó la arquitectura griega y romana. Años después, el dibujo convivió con el scooter, el skatepark, el graffiti y la música.
Ese conjunto no se convirtió de golpe en una empresa. Fue alimentando una forma de mirar y de hacer: partir de una idea propia, dibujarla y buscar cómo llevarla a una prenda.
//Una historia que sigue en construcción
La web actual es una etapa nueva para SAMABK. Antes de ella, Samyel utilizaba un catálogo en Canva y vendía directamente. Ahora el proyecto entra en una etapa digital, manteniendo detrás a la misma persona que dibuja, selecciona y decide qué diseños quiere sacar.
La historia no necesita una fecha épica para empezar. Su primer capítulo conocido cabe en una frase: un trabajo de economía de 3º de ESO abrió una posibilidad que Samyel siguió desarrollando.
Sigue el hilo con SABE, el nombre anterior a SAMABK y la evolución del nombre.